Reportajes 2006


“Voy a festejar los diez años de carrera”

El prolífico cantautor regresa a Mendoza celebrando diez años de carrera y disco nuevo.
 


sábado, 09 de septiembre de 2006

Abel Federico Pintos tenía siete años cuando, en el acto escolar de su escuela primaria en Bahía Blanca, cantó “Luna tucumana” de Atahualpa. Era muy pequeño quizá para reflexionar sobre la proyección de aquel instante, pero fue su debut, el comienzo mismo de una carrera que por estos meses cumple veinte intensos y prolíficos años. Su padre en aquel entonces lo ayudó a repasar los temas, luego, sin imaginárselo siquiera, lo ayudaría LeónGieco,Teresa Parodi, Domingo Cura, PetecoCarabajal,Víctor Heredia y Mercedes Sosa, entre otros inmejorables iconos del folclore popular. 

Muchas historias sucedieron desde aquel debut en Cutralcó. Hoy, con 22 años recién cumplidos, este creativo geminiano lleva editado cinco discos, varios premios ganados y miles de kilómetros recorridos con su música, donde el folclore sirve sólo de esqueleto para explotar la canción pura, la fusión de estilos con un refrescante aire de innovación. Aunque su humildad no le permita afirmarlo, es en la actualidad el cantautor más talentoso de su generación.Su penúltima placa, “Sentidos”, recibió el premio Gardel y “ReflejoReal”, es el primero de una producción completamente independiente que incluye 14 temas de su autoría. 

Abel Pintos, luego de un frenético show junto al CoroCantapueblo el año pasado, regresa esta noche, al escenario del teatroPlaza, a presentar su “reflejo”, a repasar sus “sentidos” y cantar canciones de sus diez años como solista. 

En esta entrevista, Abel, distendido, habla sobre el recital de esta noche, la inspiración y destino de sus canciones y de cómo vive el folclore desde el costado más revisionista y contemporáneo. 

-¿Cómo será el concierto de esta noche?

-Estamos contentos porque volvemos al mismo teatro donde el año pasado canté junto al Coro Cantapueblo. Aquello fue maravilloso, estuvo muy emotivo. En él presenté ‘Sentidos’ y adelanté canciones de ‘Reflejo Real’ que fueron recibidas de una forma buenísima. Para esta noche con más razón estamos contentos y con muchas expectativas porque vamos a presentar todo el disco nuevo, a repasar Sentidos y todos los discos anteriores. También voy a festejar los diez años de carrera con una serie de canciones que hace años que no canto. 

-¿Saldrá alguna vez algún compilado de ‘Grandes Éxitos’?

-Existe la posibilidad que lo hagamos. Más que grabarlo en estudio me gustaría hacer un compilado en vivo.Estaría buenísimo tocar canciones de los primeros discos y que la gente haga los coros conmigo.Por ejemplo, cuando interpreto ‘Cuando llegue el alba’, la canción que grabé con León (Gieco), la gente canta la parte de él. Eso siempre es muy emotivo.

-¿Cómo se recibe en el público ‘Reflejo Real’, el disco nuevo?

-Va bárbaro. Estamos presentándolo por todos lados y con éxito.La gente nos está apoyando muchísimo.

-Ganaste el premioGardel con este álbum. ¿Te interesan mucho los reconocimientos de este tipo?

-En este caso, me emociona mucho que el primer disco de mi hermano Ariel y de Ángel González, como productores, como emprendimiento independiente, con todas canciones propias, haya tenido un reconocimiento que vino desde otros músicos y de los periodistas. En realidad cada fruto que vamos cosechando, cada show que hacemos donde la gente sale contenta después de cantar nuestras canciones, termina siendo un motivo de orgullo, por que es una producción propia hecha con mucho esfuerzo. Eso es re-lindo para nosotros. 

-¿Cómo recibe tu familia el hecho de que estés siempre de gira?

-Mis padres viven cerca de mi casa de Flores, en el conurbano. El resto de mi familia vive en Bahía Blanca, donde estuve cuatro días descansando en casa de mi hermano. Con respecto a las giras, se vuelve difícil porque uno extraña, pero la extrañeza es el precio que se paga día a día. Nunca me preguntan si yo pago algún precio, pero sí, día a día pago el precio de estar lejos de todos siempre, porque de última, digo que vivo en Buenos Aires pero estoy en casa tres o cuatro días de la semana y después sigo viajando. Casi nunca estoy, de todas maneras. Sé que toda mi vida va a hacer así, sé por un lado que voy a tener que hacer una vida normal; casarme, tener hijos, pero sé que también aún así va ser como es hoy; estar lejos siempre. 

-En ese escaso tiempo que pasás en casa, ¿qué escuchás? ¿Qué hacés?

-Escucho de todo, ahora tengo un I-pod de 20 gigas, tengo 60 disco bajados y escucho rock nacional e internacional. En este momento estoy escuchando a Deep Purple y los estoy re-descubriendo. 

-¿De dónde llegaron estas influencias?

-De mis hermanos. Lo que pasa es que vivo muy cerca el rock por Andrés y Ariel, que son bastante más grandes que yo. Ariel me lleva ocho años por ejemplo. Cuando ellos eran adolescentes escuchaban a Deep Purple y Nirvana. Son grupos que hoy en día estoy descubriendo. Escucho de todo, incluso las de ahora, Linkin Park y Animal. Soy fanático y amigo de Andrés Giménez, (el líder de la banda metal) y espero su disco como solista. 

-Muchos pueden percibir una estética rockera en tus letras, en tus tópicos, en la estructura, ¿vos lo percibís así?

-Por un lado no tengo el oficio de escribir. Me cuenta mucho escribir de cosas que no tengan que ver directamente conmigo. Todo lo que escriba necesariamente tiene que ver con un sentimiento íntimo, personal o con una idea armada. Pero me gusta mucho el formato compositivo que tiene el blues y el rock. Escucho canciones de Phil Collins, por ejemplo y él le canta al amor en el estribillo y el resto de la canción tiene que ver con la naturaleza, con la vida. Cuando él consigue relacionar lecciones de vida con el amor, me parece lo más. Un poco eso puse en práctica en la canción ‘Huracán’, que habla de varios hechos sociales, de cómo el mundo se va destruyendo y que a nadie le importe nada. Veía en televisión el desastre de Katrina, donde la gente en lugar de correr para salvarse, prefería robarse las estatuas de bronce de las iglesias. Les gritaba a la pantalla: ¡Pará estúpido, primero escapate, salvá tu vida o ayudá a salvar a otra, antes de robar! Ante esta falta de valores, termina el estribillo hablando de alguien que amás: ‘Pero yo te tengo amor, en la guerra y el dolor, no sé que va a pasar pero te tengo a vos hasta el final’. En esta letra oscura, ese hilo de amor es como una luz, eso me gusta del rock y de Phil Collins, que me gusta mucho también. 

-Los Nocheros grabaron ahora una canción tuya, ¿cómo llegó a ellos? 

-Nosotros nos conocíamos pero nunca nos cruzábamos. En noviembre coincidimos en un programa de televisión durante cuatro horas. Mario (Teruel) escuchó una zamba que yo practiqué en la guitarra mientras probé sonido. Me dijo que tenían ganas de grabar alguna mía y yo les propuse una nueva, para que sea más productivo para los dos. Me fui de gira y durante tres días libres, mientras me estaba duchando, nació ‘Sin principio ni final’. La grabé y se las llevé el 5 de enero a Cosquín. Unos días después la grabaron y es ahora el último corte de su disco nuevo. 

-¿Qué pensás del folclore actual?

- Está bueno que se esté explotando la versatilidad del folclore. Es un género muy intensamente versátil, más aún con las influencias que tienen ahora los jóvenes, abiertos a tantos sonidos y ritmos. He escuchado carnavalito con base de reggaetón, impresionante. He grabado canciones como ‘Tu voz’, que es un huayno que tiene como alma matter el reggae. Es el modo que tengo de poder influenciar en los jóvenes. La misión no es enfermarles la cabeza para que terminen escuchando folclore. La misión es que por lo menos sepan qué es una chacarera, qué es una zamba y no se pierda lo nacional, que no se pierdan las raíces. Con estas fusiones, el folclore se puede acercar a las nuevas generaciones. 

-Una idea común: en las giras, ¿el folclorista vive como una estrella de rock?

-La vida es tranquila. En realidad, es una vida normal, somos todos músicos educados en pueblos, pero las giras no son tan tranquilas, tienen mucho más rock que las de muchas bandas de rock. De hecho el manager que tengo desde hace ocho años, antes de trabajar conmigo, estuvo en bandas de rock. Nos reímos ahora cuando pasa algo complicado en los recitales y me dice siempre una broma habitual de la banda; ‘¿vos querías rock?’ Hay cosas que pasan que son parecidas a las películas de rock. 

-¿Hay tiempo libre para rockear?

-No mucho. De este fin de semana, que tocamos los tres días, hasta el último fin de semana de marzo, no tenemos ninguna fecha libre. No hay mucho tiempo, laburamos mucho. Por Pablo Pereyra (ppereyra@losandes.com.ar)

 







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